13/6/2009
Por fin logramos irnos de acá. No es que no nos gustó, pero si me voy a enamorar de los primeros lugares a donde llego, no voy a ver nada del resto del país.
La gente, la comida, las calles, el ron (maldito ron...), la ciudad... Me enamoré con todo eso! Y C. y E., nuestros anfitriones de couchsurfing nos trataron tan bien que casi no pudimos irnos.
El mercado.
Una especialidad de acá. Tamal de Pipian!
El jardín de la casa de C.
Los dos puentes de la ciudad..
Y los dos puentes otra vez en el pueblito Patojo, la miniatura Popayan. (A ver, quien lee mi blog? :p )
Pasamos un día en Coconuco y las aguas termales cerca de ahí. 

Es muy gracioso como el nombre de los termales depende de la temperatura del agua: agua hirviendo y agua tibia. 
Ese día gastamos lo menos posible. A dedo ida y vuelta (si mentes colgadas, se puede viajar a dedo en Colombia!) y con un poco de chamullo entramos en los termales gratis. Bueno, el hecho de gastar mucha plata en la noche por todos los tragos es otra cosa. :)
El otro día lo pasamos en un pueblito que se llama Silvia. Es un pueblo chico, tranquilo y muy tradicional donde hombres y mujeres estas vestidos en una manera muy colorida y bien tradicional. 


La locura del dia? Nuestro almuerzo. Bandeja Paisa se llamaba y su tamaño era absurdo. Nos habían dicho de ir con hambre y tenían razon!
Y después de estas vueltas, la comida barbara y el chupi tremendo, juntamos nuestras cosas y salimos hacia Cali...
Μ.
Escapando de Popayan
Author: M. / Etiquetas: chupi, Coconuco, Colombia, comida, couchsurfing, Popayan, Silvia11/6/2009
Los días pasan y estamos todavía en Popayan. No se puede escapar. Si ya empezamos asi, no voy a llegar a ver ni la mitad de los lugares que tengo en mente.
Ayer por la noche salimos para tomar unas birras. Yo, P., Camilo nuestro couchsurfing host en nuestros primeros días acá y Emma, nuestra anfitriona ahora. Fuimos al pueblo Patojo que es una micrografía del centro de la ciudad. Conocen la pelicula "honey I shrunk the kids" (ni idea como se llama en español)? Algo parecido.
Resulto que había una rumba ahí, los chicos encontraron unos amigos suyos y empezamos a tomar gratis. La partuza se acabó y el chupi tambien, asi que después de charlar un rato sobra cualquier cosa, arrancamos para la casa. Bueno, a menos de una cuadra después los chicos encontraron otros amigos bien preparados con botellas de ron a mano.
- "Tomen chicos, tomen" estaban repetiendo.
- "Dale, tomaremos un poco para no ofenderles" estabamos diciendo.
- "Se acabo el ron" dijeron.
- "Bueno, nosotros vamos para la casa" dijimos (ya eran las dos de la mañana).
- "Ni en pedo! Vamos a mi casa donde hay mas ron. Entren en el auto" dijo una de las chicas.
- "Pero somos 10 en total! Y uno de ustedes esta vomitando para morir! Como carajo vamos a entrar todos?" dijimos.
- "Entren nomas" insistieron.
Asi que, de la nada, terminé en un auto con mis tres amigos y seis otros, uno de los cuales que estaba vomitando lo metieron el pobre atrás, abajo de dos otras personas.
Baile, ron (comete tu barba captain Jack Sparrow), pelotudeces, quejas por los vecinos (tenía tipo 40 años na dueña del departamento y anfitriona de la fiesta), borrachos cayendose, clases de salsa, aceitunas, mango... Parece que tienen razón los que dicen que con cinco colombianos en el mismo lugar la fiesta es inevitable.
M.
